| Alcalde Alfredo Diaz |
Alfredo
Díaz: Nuestro compromiso es ganar las
elecciones del 8-D
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No perderemos tiempo en asuntos grupales. La unidad es
mayoría.
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Las comunidades son los mejores testigos de la obra de
mi gobierno a favor de Porlamar.
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El verdadero político debe serlo en las buenas y en
las malas. Desde el poder o la oposición, su trabajo es buscar la mejoría
popular.
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No le tememos al adversario, a pesar de que una vez
más infringirá todas las reglas.
Angel
Ciro Guerrero/Especial para La Hora
Sereno,
dentro de la intensa actividad que despliega en organizada programación que le
está rindiendo buenos frutos, el alcalde de Mariño reflexiona sobre su tarea,
en lo social y lo económico sin dejar de lado la cuestión política.
Al examinar
lo público, Alfredo Díaz sostiene que allí se ha dado una transformación que en
mucho ha beneficiado a los habitantes de la ciudad de sus amores. Afirma que
ese proceso, en el cual participan todos los sectores, porque llamó a
participar sin exclusiones, cada vez se consolida más y su fortalecimiento
principal proviene del pueblo, que le está brindando sólido respaldo.
Las
comunidades, dice, son los mejores testigos de la obra de mi gobierno. Las
obras realizadas, las que están en ejecución y las programadas obedecen a un
ajustado entendimiento de lo posible entre las comunidades y la Alcaldía,
presupuesto de por medio. De este modo, aclara, se han satisfecho las más
urgentes demandas de infraestructuras, sobre todo de servicios públicos,
mientras se lleva adelante y con acertado cumplimiento los distintos programas
sociales.
En fin,
resume, ha sido una gestión altamente positiva; una obra que la inmensa mayoría
de nuestros ciudadanos quiere prosiga para lo cual su disposición de que
continúe la reafirmarán votando por nosotros en los comicios del 8 de
diciembre.
-Siempre
se dice que los gobernantes poco saben si late o no el corazón del pueblo.
-Serán
aquellos a quienes su falta de sensibilidad los ha vuelto sordos; su
incapacidad para resolver problemas los tiene atados de manos, y su
preocupación, que nunca es el interés del pueblo, les equivocó el camino.
-¿Por
qué cree usted que ocurre, y con mucha frecuencia, esta clase de situaciones?
-Podría
decir que es la inmediata consecuencia de asumir la política como un modo de beneficiarse
y no de utilizarla como instrumento para trabajar por el bienestar colectivo.
-¿Piensa
que a estas alturas del siglo XXI tal criterio tiende a bajar o por el
contrario se acrecienta en la política nacional?
-Sostengo que el político, en tiempos de
crisis, como la vivida por los venezolanos hoy en día, tiene un compromiso
ineludible con la gente y en este sentido, la falta de metas colectivas son un
aliciente para estimular y acrecentar la crisis. En la medida que cada uno, asuma
ese compromiso y muestre la capacidad necesaria para generar salidas viables a
la situación, es esa misma proporción, se
cambiará esa cultura política. Sin embargo, soy pesimista con aquellos
políticos que se identifican con el oficialismo pues su conducta egoísta nos
lleva a afirmar que ellos mismos son la crisis y para poder evadirla, primero
debemos salir de quienes desde de distintas posiciones de gobierno, solo se
preocupan por alcanzar sus intereses personales, subestimando los intereses del
pueblo.
-Entonces,
es un albur que corre el político en ejercicio.
-No puede calificarse de albur porque,
arriba lo dije, quien busque la política como manera de trabajar por el pueblo,
no necesariamente tiene que estar siempre ejerciendo el poder para lograrlo. El
político, arriba o a abajo, siempre debe estar comprometido en trabajar por la
mejoría popular. Arriba, escuchando, decidiendo y resolviendo; abajo,
promoviendo, defendiendo y recordando lo que quiere el pueblo. Lo repito: el
verdadero político debe serlo en las buenas y en las malas. Desde el poder o la
oposición, su trabajo es buscar la mejoría popular.
-¿Una
buena autodefinición?
-No lo considero así. Pienso más bien
que es una afirmación resultado de un ejercicio, de una responsabilidad como
tal entendida, que no debe ni puede tener doble cara, porque la política,
debemos recordarlo, se practica de manera abierta.
-También
en los cogollos, en los cenáculos, en la jefatura de los partidos, adentro del
gobierno.
-Véalo de este modo: los partidos desde
luego tienen que reunirse, analizar y decidir cuál será, según su particular
visión, la medida que mejor convenga a la solución de un problema local,
regional o nacional. Igual sucede con el gobierno en todos sus niveles y hasta
en la empresa privada. Todos corren el riesgo de que su decisión final sea o no
la mejor o tenga o no apoyo. Allí sí está el riesgo.
-¿Qué
ha ocurrido en su caso, alcalde?
-Mi actuación es pública y notoria. Mis
decisiones con analizadas con la participación, muy abierta y sin tapujos, de
mi equipo en la Alcaldía. Y en mi partido AD lo que planteamos también es
analizado en conjunto. Yo no escondo secretos. Actúo siempre de frente y en
actitud muy clara. Eso se sabe dentro y fuera de la Alcaldía, dentro y fuera de
AD.
-Por
eso no esconde que busca la reelección.
-Como
tampoco escondo que la ganaré, y por sustancial mayoría. Mire: lo que hemos
hecho en Mariño supera lo realizado en gobiernos anteriores. Dije que la
gestión obedece a una programación proveniente, en su mayoría, de las
comunidades organizadas, a lo que se agrega la visión, repito, que tenemos
sobre cómo llevar a cabo una tarea de mejoramiento en materia de crecimiento
ordenado en lo urbano, sobre bases firmes y apego estricto a leyes y ordenanzas.
A la par, los distintos programas sociales que, sin precedentes, han venido
logrando beneficiar cada vez más ciudadanos. Nuestro aporte es concreto y
creciente, es la verdad, a la reducción de la pobreza crítica en nuestro
municipio, sin exclusiones de ninguna naturaleza. La realidad así lo evidencia.
-Muy
confiado en el triunfo.
-Soy
un hombre que maneja realidades, porque vivo de ellas, por lo que me permito
indicar que lo que afirmo tiene sólida respuesta en todos los sectores de
Mariño. Las encuestas, todas, lo reflejan. En la calle está mi nombre y mi
obra, que puede calificarse, sin que se equivoque el que lo diga, en una
positiva, moderna y productiva para Porlamar y sus habitantes. El municipio
avanza en todos los órdenes. Eso está igualmente probado. Para sustentar lo que
digo, está mi Memoria y Cuenta, larga la lista de obras, transparente el manejo
de recursos y eficaz la gestión.
-¿No
le teme a Dante Rivas como adversario?
-Es
él quien nos tiene miedo. Y tanto que se fue a Caracas donde, le recomiendo,
debe quedarse. Pero, en todo caso, si lo designan, lo que sería a dedo, que
venga. Aquí lo espero para propinarle una aplastante derrota que puede hasta
costarle el puesto de ministro. Por eso le recomiendo pensarlo muy bien.
-¿Y si el candidato del oficialismo es
otro?
-No
soy yo el que derrota. Mi candidatura es la del pueblo quien sí aprueba o
rechaza. Cuento con el respaldo del pueblo, creciente, sin duda alguna, que nos
sabe cumplidores, probados como tales en todos los escenarios y, sin pantalleo
alguno, dedicados toda la vida al trabajo por los pobres. Es el pueblo,
reitero, el que elige y en este caso ya de antemano eligió reelegirme. Le
ganaré al que el PSUV decida, que será por cierto a dedo.
-¿No
le preocupa lo sucedido el 7-D y el 14-A? ¿Considera peligroso ir al 8-D con el
mismo CNE y el TSJ en contra de la oposición democrática?
-Nuestro compromiso es ganar las elecciones del 8-D. Y
eso se logra votando. A la fecha, ya somos más de la mitad del país porque,
desde el 14-A a hoy en día, mucho ha crecido el apoyo a la democracia proveniente
de las filas rojas. Más del 14 por ciento de la militancia del PSUV en Mariño
votará por mí que, sumada al caudal opositor, significa que obtendré una
votación muy alta a favor nuestro en el escenario municipal nacional. Para hoy,
sumamos el 61 por ciento del electorado a favor nuestro y ese apoyo, le
aseguro, seguirá creciendo. Votar es un derecho, además, y en esta oportunidad
lo harán miles y miles de venezolanos comprometidos con lograr un mejor futuro
para Venezuela.
-¿Se
atreverá otra vez el Gobierno a quebrantar leyes, utilizar todo el poder para
favorecer su candidato?
-Desde
hace ya catorce años lo viene haciendo. En esta oportunidad, derrotado como de
verdad lo está, seguramente repetirá los abusos en todo sentido. Pero el pueblo
se lo recriminará y lo castigará infringiéndole una aplastante derrota. No le
tememos al adversario, a pesar de que una vez más infringirá todas las reglas.
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