“CIUDAD
BOTIQUIN”: IRRESPETO AL GENTILICIO PORLAMARENSE
David
Dubén F.
El candidato turista
representante de Maduro en el Municipio Mariño, en su desaforado afán por
convencer incautos sigue cometiendo un error tras otro. No entendemos como
alguien que se jacta de querer gobernar a la ciudad de Porlamar se atreve a
hacer tan temeraria afirmación, pareciera que con ello revela su inmensa
ignorancia de la historia de este pueblo y de su gente. Más aun, refleja su
falta de pertenencia y querencia por una región de la cual no es nativo. Por
supuesto, esta campaña sistemática de descredito contra la ciudad, sus
habitantes y autoridades, no es al azar, es producto de las estrategias
definidas por “profesionales” venidos de otras tierras que no tienen ninguna
idea de la cultura ciudadana de nuestra gente.
Decir que Porlamar es
una ciudad botiquín es irrespetar aquellos hombres y mujeres que desde bien
temprano salen a la calle a buscar el sustento y el pan diario. Muchos de ellos
son profesionales quienes impulsados por la crisis económica han debido
dirigirse a desempeñar actividades económicas no formales. Es desconocer el
trabajo que diariamente realizan los comerciantes y empresarios quienes siguen
apostando al crecimiento, desarrollo y progreso de la ciudad; es atentar contra
la dignidad de la mujer trabajadora, honesta y luchadora que día a día se la
juega en la calle para garantizar el bienestar de la familia; es acusar a los
honestos trabajadores del volante de borrachines y desmeritar su labor.
Igualmente, es
descalificar la dignidad inherente al ejercicio de cualquier trabajo, de
quienes se ocupan de distribuir y expender especies alcohólicas, más grave es
cuestionar el derecho de cada ciudadano a consumir las bebidas de su
preferencia, muchas veces impulsados por el sano deseo de olvidar por un
momento los efectos de una crisis económica perversa que genera problemas cotidianos
como escasez e inflación de los alimentos, el desempleo, la inseguridad, las
fallas de servicios eléctricos y de agua, entre muchos otros; es sencillamente
denigrar de la familia porlamarense en general y pretender que somos unos seres
indefensos, incapaces de tomar nuestras propias decisiones.
Este candidato turista
y sus asesores deberían estudiar mucho más la idiosincrasia y estirpe del
porlamarense, así podrán entender que somos una raza bravía y guerrera que como
buenos herederos de la casta guaiquerí, hemos superado obstáculos y resuelto
cualquier tipo de adversidad. Ahora resulta que esta especie de combinación de
Batman con Superman, nos quiere vender la idea que EL, solo El, puede solucionar
todos los problemas mediante la tecnología, lo cual, solo denota su colosal ego
y falta de conocimiento de la historia pues sin desmeritar el valor de los
avances tecnológicos, estos no han sido la mejor respuesta a los ingentes
padecimientos psico-sociales que padece la población. Claro este patético
intento por presentarse como salvador de la ciudad no es solo responsabilidad
del candidato turista, sino de sus asesores y seguidores venidos de otras
tierras, quienes se encargan de inflar su prepotencia y autosuficiencia,
escondiéndole a propósito el simple detalle de que para ganarse el favor del
pueblo es necesario entender y padecer sus mismas necesidades y establecer una
empatía emotiva que solo se alcanza con largos años de trabajo, pertenencia y
querencia por una ciudad y su gente. Por eso hoy más que nunca ALFREDO DIAZ, cuenta y seguirá contando
con todo el apoyo y respaldo de su gente.
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